NUEVA YORK: La Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF, la cantante colombiana Shakira, instó hoy a líderes mundiales, a que aumenten la inversión en el desarrollo de la primera infancia, basándose en las nuevas
teorías científicas que están impulsando una transformación revolucionaria en
la comprensión sobre los efectos duraderos de la privación y el estrés en
el cerebro de los niños durante su desarrollo.
teorías científicas que están impulsando una transformación revolucionaria en
la comprensión sobre los efectos duraderos de la privación y el estrés en
el cerebro de los niños durante su desarrollo.
“Más de 100 millones de niños no están escolarizados y
159 millones niños y niñas menores de cinco años se encuentran física y
cognitivamente retrasados en su desarrollo debido a la falta de atención y de
una nutrición adecuada.
159 millones niños y niñas menores de cinco años se encuentran física y
cognitivamente retrasados en su desarrollo debido a la falta de atención y de
una nutrición adecuada.
Cada año que pasa sin que hagamos una inversión
importante en el desarrollo de la primera infancia y en iniciativas que aborden
estos temas, millones de niños nacerán atrapados en el mismo ciclo de pobreza y
falta de oportunidades.
importante en el desarrollo de la primera infancia y en iniciativas que aborden
estos temas, millones de niños nacerán atrapados en el mismo ciclo de pobreza y
falta de oportunidades.
UNICEF y yo hemos unido nuestras fuerzas y estamos
aquí hoy porque invertir temprano en los niños es una cuestión urgente y no hay
un instante que perder”, dijo Shakira.
aquí hoy porque invertir temprano en los niños es una cuestión urgente y no hay
un instante que perder”, dijo Shakira.
El desarrollo cerebral es más intenso durante la
primera infancia, ya que se producen casi 1.000 conexiones neuronales cada
segundo.
primera infancia, ya que se producen casi 1.000 conexiones neuronales cada
segundo.
Estas conexiones sinápticas tempranas forman la base
de la salud y el bienestar del niño, incluyendo su capacidad permanente de
aprender, de adaptarse a los cambios y de hacer frente a la adversidad.
de la salud y el bienestar del niño, incluyendo su capacidad permanente de
aprender, de adaptarse a los cambios y de hacer frente a la adversidad.
Sin embargo, casi una tercera parte de todos los niños
menores de 5 años que viven en países de bajos y medianos ingresos están
creciendo en ambientes y situaciones que pueden interferir con este período de
rápido crecimiento y desarrollo.
menores de 5 años que viven en países de bajos y medianos ingresos están
creciendo en ambientes y situaciones que pueden interferir con este período de
rápido crecimiento y desarrollo.
Las nuevas investigaciones científicas muestran que
los cerebros en desarrollo de los niños pequeños están bajo el efecto de los
factores del entorno, lo mismo que ocurre con los factores genéticos. Una
nutrición inadecuada, la falta de estímulo y el estrés tóxico pueden tener
repercusiones negativas en el desarrollo del cerebro.
los cerebros en desarrollo de los niños pequeños están bajo el efecto de los
factores del entorno, lo mismo que ocurre con los factores genéticos. Una
nutrición inadecuada, la falta de estímulo y el estrés tóxico pueden tener
repercusiones negativas en el desarrollo del cerebro.
Pero estas investigaciones indican también que las
intervenciones tempranas y rentables, como fomentar la lactancia materna o leer
y jugar con los niños, así como los programas oficiales de educación de la
primera infancia, sirven para fortalecer el desarrollo saludable del cerebro.
intervenciones tempranas y rentables, como fomentar la lactancia materna o leer
y jugar con los niños, así como los programas oficiales de educación de la
primera infancia, sirven para fortalecer el desarrollo saludable del cerebro.
Estos hallazgos presentan importantes implicaciones
para los niños que crecen en la pobreza extrema, expuestos a la violencia
doméstica, o en países afectados por conflictos y otras crisis. Todos estos
factores que actúan sobre el cerebro en desarrollo pueden alterar realmente la
expresión de los genes, afectando potencialmente a la próxima generación.
para los niños que crecen en la pobreza extrema, expuestos a la violencia
doméstica, o en países afectados por conflictos y otras crisis. Todos estos
factores que actúan sobre el cerebro en desarrollo pueden alterar realmente la
expresión de los genes, afectando potencialmente a la próxima generación.
“Lo que estamos aprendiendo acerca de todos los
factores que afectan al cerebro de un niño –si se alimenta bien su cuerpo, si
se estimula su mente, si está protegido contra la violencia– debe cambiar la
forma en que pensamos sobre el desarrollo en la primera infancia… y en la
manera en que actuamos”, dijo el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
factores que afectan al cerebro de un niño –si se alimenta bien su cuerpo, si
se estimula su mente, si está protegido contra la violencia– debe cambiar la
forma en que pensamos sobre el desarrollo en la primera infancia… y en la
manera en que actuamos”, dijo el Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake.
Las pruebas apuntan cada vez más a que la inversión en
la primera infancia es una de las formas más rentables de lograr el desarrollo
sostenible. Un estudio sobre el aumento de la matriculación preescolar en 73
países descubrió que, por cada dólar invertido, los salarios futuros aumentaban
de 6 a 17 dólares, lo que indica beneficios potenciales a largo plazo que
oscilan entre los 11.000 millones y los 34.000 millones de dólares.
la primera infancia es una de las formas más rentables de lograr el desarrollo
sostenible. Un estudio sobre el aumento de la matriculación preescolar en 73
países descubrió que, por cada dólar invertido, los salarios futuros aumentaban
de 6 a 17 dólares, lo que indica beneficios potenciales a largo plazo que
oscilan entre los 11.000 millones y los 34.000 millones de dólares.
La escala entre los costos y los beneficios demuestra
que por cada dólar que se gasta en mejorar el desarrollo en la primera
infancia, los réditos pueden ser como promedio de 4 a 5 veces mayores que la
cantidad invertida y, en algunos casos, mucho más aún.
que por cada dólar que se gasta en mejorar el desarrollo en la primera
infancia, los réditos pueden ser como promedio de 4 a 5 veces mayores que la
cantidad invertida y, en algunos casos, mucho más aún.







