Sin inodoros incrementan las diarreas y los parásitos en la niñez

NUEVA YORK: La falta de acceso a un
inodoro está poniendo en peligro a millones de niñas y niños pobres del mundo,
dijo hoy UNICEF, y subrayó que cada vez hay más pruebas que vinculan el
saneamiento inadecuado y la desnutrición.
Alrededor de 2.400 millones de personas a
nivel mundial carecen de letrinas o inodoros y 946 millones aproximadamente 1
de cada 8 habitantes del mundo, defecan al aire libre.
Mientras tanto, unos 159 millones de
niñas y niños menores de 5 años de edad sufren retraso en el crecimiento es
decir menos talla para su edad y otros 50 millones padecen de peso inferior con
respecto a la edad.
Un informe de UNICEF, USAID y la
Organización Mundial de la Salud presentado hoy, titulado, (Mejorar los
resultados de nutrición con mejor agua, saneamiento e higiene), reúne por primera
vez el resultado de años de investigación y estudios de casos que demuestran la
relación entre el saneamiento y la desnutrición. Y, más importante aún, ofrece
orientación para tomar medidas.
La falta de saneamiento, y especialmente
la defecación al aire libre, contribuyen a la incidencia de la diarrea y a la
propagación de parásitos intestinales, que a su vez causan desnutrición.
“Necesitamos adoptar soluciones concretas
e innovadoras para resolver el problema del lugar donde la gente va al inodoro;
de lo contrario, estamos fallando a millones de nuestros niños y niñas más
pobres y más vulnerables”, dijo Sanjay Wijesekera, Director de los programas mundiales
de agua, saneamiento e higiene de UNICEF.
“La relación demostrada con la
desnutrición es un aspecto más que refuerza el grado en que nuestras medidas en
materia de saneamiento tienen que estar interconectadas para lograr éxito”.
La diarrea representa el 9% de las
muertes anuales de niñas y niños menores de 5 años y es esencialmente una
enfermedad fecal y oral, ya que los gérmenes se ingieren debido a contacto con heces
infectadas.
Allí donde las tasas de utilización de
las letrinas son bajas, las tasas de diarrea tienden a ser altas. Los niños y
niñas menores de 5 años de edad sufren 1.700 millones de casos de diarrea por
año.
Los que viven en los países de bajos
ingresos son los más afectados, con un promedio de tres episodios por año. La
frecuencia más alta se da entre niñas y niños menores de 2 años, que son más
débiles y más vulnerables. Múltiples episodios de diarrea alteran permanentemente
su intestino e impiden que absorban nutrientes esenciales, poniéndoles en
peligro de sufrir retraso en el crecimiento e incluso de morir.
Unos 300.000 niños y niñas menores de 5
años mueren al año, más de 800 cada día, 
debido a las enfermedades diarreicas vinculadas a una higiene,
saneamiento y agua inadecuados. Las niñas y los niños más pobres de África
subsahariana y Asia meridional están particularmente en riesgo.
Los parásitos intestinales, del tipo de
los áscaris, tricocéfalos y anquilostomas, se transmiten a través de la tierra
contaminada en las zonas donde se practica la defecación al aire libre. El anquilostoma
es una causa importante de anemia en las mujeres embarazadas, que a su vez causa
que los bebés tengan bajo peso y estén desnutridos.

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