El Paro Nacional en Nicaragua se impuso en diversas formas, a pesar de las amenazas y la intimidación que vive la mayor parte de la población.
Los bancos, los mercados en su mayoría a nivel nacional, no abrieron sus puertas, los colegios privados en su mayoría cancelaron las clases y los que abrieron a las 9 de la mañana despacharon a sus alumnos.
En las redes sociales circuló una información de que el ministerio de educación cancelaría sus permisos de operación si se sumaban al paro, que cierta o no dicha amenaza, no calo mucho en los colegios privados y aún en algunos públicos que devolvieron a los menores a sus casas.
En un recorrido en varios municipios hechos por lanica.net se pudo constatar que las entidades bancarias no abrieron sus puertas, así como centros comerciales, cines, empresas como El Gallo Mas Gallo, Almacenes Tropigas, Los Pali, lucían cerrados en apoyo a este Paro Nacional.
El comunicado que circuló en las redes sociales de las entidades bancarias decía, “se informa que el día viernes 7 de septiembre de 2018 permanecerán cerradas al público todas nuestras oficinas y sucursales con la finalidad de salvaguardar la seguridad e integridad física de nuestros colaboradores y clientes”.
En Managua, según monitoreo realizado, la mayor parte de las calles lucían vacías como un día domingo, las rutas circulaban con normalidad hay que decirlo, en horas de la mañana varios trabajadores viajaron a sus empresas para cumplir con sus horarios laborales, ya que en algunas (empresas), no hizo eco la convocatoria del Paro, sin embargo la mayor parte de la población se quedó en su casa.
El COSEP se pronunció el jueves a favor de esta iniciativa de la Alianza Cívica por la Justicia, como una medida de presión para que los presos políticos sean liberados, la instauración nuevamente del diálogo nacional, por la paz de Nicaragua, y demostrar el descontento de la mayor parte de la población nicaragüense con lo que está pasando en el país.
A pesar de que algunos negocios pequeños decidieron abrir sus puertas es evidente que las grandes empresas se sumaron al Paro Nacional, sin importar el costo económico que esto significa.
El mercado Roberto Huembés, el Iván Montenegro, lucían completamente vacíos, en cambio el Oriental el comercio funciono a medias, porque la mayor parte de sus comerciante se sumaron al Paro.