AGENCIA AFP
Más de 150 cuerpos sin identificar fueron enterrados en una gran hilera de fosas individuales en un cementerio de Venezuela, tras los terremotos que golpearon al país el 24 de junio y dejan más de 3.000 fallecidos.
Los dos potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron el derrumbe de varios edificios en Caracas y devastaron el estado vecino de La Guaira, donde habitantes aún tratan de recuperar los cuerpos de sus seres queridos sepultados bajo los escombros.
De acuerdo con el último balance oficial difundido el domingo por las autoridades, los terremotos han provocado la muerte de al menos 3.342 personas, mientras que 16.740 resultaron heridas.
En el municipio de Catia La Mar, en La Guaira, un grupo de hombres trabajó con máquinas retroexcavadoras para abrir zanjas en una zona apartada de tierra seca en el cementerio local de La Esperanza.
Eli Zavala, residente de la localidad, dijo a AFP que al día siguiente de los sismo empezaron a hacer las tumbas “para que todas esas personas tuvieran sepulturas dignas”.
Los entierros “están numeralizados por parcelas y también por el código” definido para que los cuerpos no identificados sean localizados por sus familiares.
Las autoridades también tomaron fotografías de cada uno de estos cadáveres antes de ser sepultados.
Los rectángulos son delimitados con piedras blancas. En cada tumba hay un pequeño ramo de flores al pie de una austera cruz blanca, con una placa que lleva la inscripción “Identificación especial” y la fecha del fallecimiento, 24 de junio de 2026.
La magnitud del desastre ha superado la capacidad de las morgues y de los hospitales. Un depósito improvisado para almacenar los cuerpos fue habilitado esta semana en los silos del puerto de La Guaira.





