INTERNACIONALES
San José, Costa Rica, octubre de 2026 (IICA). México y los países de Centroamérica dieron un nuevo paso para fortalecer una respuesta conjunta frente al Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una amenaza sanitaria que trasciende fronteras y cuyo abordaje requiere coordinación regional para proteger la ganadería y a los productores y familias que dependen de esta actividad.
Representantes de los servicios veterinarios y autoridades sanitarias de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá participaron en la primera reunión del Grupo Técnico Regional del Centro Regional de Inteligencia Sanitaria para el Gusano Barrenador del Ganado (CRIS-GBG), iniciativa impulsada conjuntamente por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con la participación activa de los países de la región.
El CRIS-GBG busca fortalecer la vigilancia y la inteligencia sanitaria regional para mejorar el análisis de información y riesgos y la preparación y respuesta frente al GBG. El propósito es que una mayor capacidad para anticipar amenazas y tomar decisiones oportunas, contribuya a reducir su impacto sobre la producción ganadera y sobre quienes dependen de esta actividad.
Un mecanismo construido y orientado por los países
El CRIS-GBG no se plantea como una nueva autoridad regional ni pretende sustituir los sistemas de vigilancia y respuestas de cada país. Busca respetar y fortalecer la soberanía sanitaria de los países, y a la vez y articular las capacidades existentes para que la información y el conocimiento compartido permitan anticipar riesgos y apoyar mejores decisiones para la región.
“El éxito del CRIS-GBG no dependerá de crear nuevas estructuras, sino de fortalecer las ya existentes, generar confianza y transformar la información y el conocimiento compartido en mejores decisiones y acciones sanitarias regionales”, afirmó José Urdaz, Gerente del Programa de Sanidad Agropecuaria, Bioseguridad e Inocuidad y Calidad de los Alimentos del IICA.
Urdaz explicó que serán los países los que construyan progresivamente este mecanismo regional de inteligencia sanitaria, de acuerdo con sus prioridades, capacidades y necesidades.
Durante la reunión se destacó que la reintroducción del GBG en Panamá en 2023 y su posterior expansión hacia Centroamérica y Norte América evidenció la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica, la integración de información sanitaria y la capacidad de respuesta ante emergencias zoosanitarias.
Desde SENASICA de México se subrayó que el desafío va más allá de la sanidad animal, por la importancia de la sanidad agropecuaria para el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de los países.
“Las amenazas sanitarias que trascienden las fronteras requieren respuestas coordinadas sustentadas en información oportuna, análisis de riesgo y una sólida articulación institucional”, señaló René Hernández, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México.
Esta capacidad regional busca contribuir a anticipar escenarios de riesgo y orientar medidas de prevención y respuesta que reduzcan el impacto del GBG sobre la ganadería y las familias que dependen de ella.
De las capacidades nacionales a una respuesta regional
Uno de los primeros pasos del grupo técnico regional será identificar las capacidades existentes, las principales brechas y las oportunidades de cooperación entre los países.
Para ello se presentó una herramienta de autoevaluación cuyos resultados permitirán construir una línea de base regional, definir prioridades y elaborar un plan regional de implementación del CRIS-GBG. Este proceso permitirá orientar la cooperación hacia las necesidades concretas de los países y fortalecer sus capacidades para proteger el patrimonio pecuario y responder ante la plaga.
Los delegados de los siete países expresaron su respaldo a la iniciativa y su disposición a contribuir activamente a su desarrollo. Durante el intercambio destacaron la importancia de fortalecer los sistemas nacionales de vigilancia, avanzar en el análisis conjunto de información epidemiológica, compartir experiencias y aprovechar las capacidades técnicas existentes en la región.
Al presentar la hoja de ruta, Alejandra Díaz, Especialista Internacional del Programa SAIA del IICA y Coordinadora del Hub SAIA para México y Centroamérica, y quien estará a cargo de la Secretaría Técnica Regional del CRIS-GBG, explicó que la construcción del mecanismo será progresiva y partirá de las realidades nacionales.
Díaz señaló que no se aplicará el mismo conjunto de acciones a todos los países, sino que la autoevaluación permitirá determinar dónde concentrar primero los esfuerzos y definir estrategias diferenciadas, con liderazgo de cada nación.
Como próximos pasos, se acordó compartir una herramienta de autoevaluación con los países y facilitar reuniones técnicas de orientación para su aplicación. Asimismo, se prevé realizar un taller regional de planificación que permita acordar las prioridades y primeras acciones de implementación del CRIS-GBG.
La instalación del Grupo Técnico Regional marca una nueva etapa de cooperación entre México y Centroamérica con el liderazgo técnico de los países, el aporte de SENASICA y el acompañamiento del IICA y de los organismos regionales de cooperación para fortalecer la vigilancia, la inteligencia sanitaria y la capacidad de respuesta frente al GBG.





