INTERNACIONAL
San José, octubre de 2026 (IICA) – Federaciones de empresas agroalimentarias de todo el continente ratificaron su alianza con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), destinada a asegurar que las posiciones del sector productivo y agroindustrial, estén presentes y tengan influencia en las principales conferencias ambientales del mundo.
Autoridades del organismo hemisférico y representantes empresarios advirtieron que, lejos de ser objetivos incompatibles, la producción de alimentos, la conservación ambiental y el desarrollo rural deben vincularse en una visión compartida.
También coincidieron en que es tiempo de debatir reformas a las Conferencias de las Partes (COP) de las Convenciones de Naciones Unidas en materia ambiental, con el propósito de fortalecer su funcionamiento y evitar el dispendio de recursos.
El diálogo tuvo lugar durante un encuentro organizado por el IICA y FECAGRO, con motivo de que el mes próximo se realizará en Turquía la COP 31, que tiene frecuencia anual, pero además en 2026 se celebran los otros dos grandes foros globales de debate ambiental.
Se trata de la COP 17 de la Convención de Lucha contra la Desertificación, que tuvo lugar en agosto en Mongolia, y de la COP 17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se hará este mes en Armenia. Estas dos últimas se realizan cada dos años. Las tres convenciones ambientales fueron adoptadas en 1992, durante la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro.
El objetivo de la reunión –realizada de modo híbrido, presencial y virtual- fue discutir cómo fortalecer la posición y la influencia del agro de las Américas en las COP, cuyas decisiones tienen impacto sobre la actividad agropecuaria y el comercio internacional de alimentos.
El encuentro fue una oportunidad para reafirmar la voluntad de fortalecer las alianzas entre sector público y el sector privado y para poner de manifiesto que la producción agropecuaria y la agroindustria son esenciales para la seguridad alimentaria, la estabilidad y la prosperidad del continente.
En ese sentido, los participantes advirtieron que los consensos que se alcancen en las COP referidos a cuestiones ambientales son trascendentes, ya que pueden luego transformarse en políticas públicas con impacto en la actividad agropecuaria en los países y generar compromisos obligatorios para los estados parte.
Durante la reunión, el IICA ratificó su compromiso de seguir trabajando junto a los países y los agricultores para buscar soluciones al impacto ambiental, que genera enormes retos para la producción agrícola. Se advirtió, además, que es necesario acelerar la concreción de los compromisos de financiamiento para la adaptación a condiciones meteorológicas más desafiantes.

Movilizar recursos y promover la innovación
El Director General del IICA, Muhammad Ibrahim, señaló que el acercamiento entre sector público y privado es indispensable para promover en el agro continental el uso de biotecnología, la mejora de la competitividad y la respuesta a desafíos como la conservación de los recursos naturales, que requieren coordinación, confianza y trabajo conjunto.
También exhortó a examinar cómo están funcionando las COP y a debatir cómo pueden reestructurarse, para que tengan más sinergia entre ellas, en lugar de aislamiento.
“Las preguntas son cuántas decisiones tomadas en las COP se están efectivamente implementando y cuáles son las métricas que se están utilizando para evaluar los avances en los objetivos ambientales”, afirmó.
Francisco González, de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA) de Costa Rica, y ex presidente de FECAGRO, apuntó que “para quienes estamos en la agricultura, la sostenibilidad ambiental es condición fundamental para garantizar la permanencia y la competitividad. Impulsamos una gestión eficiente de los recursos naturales, pero también debemos tener productividad, y rentabilidad. Necesitamos ser económicamente viables y socialmente sostenibles. El sector debe generar empleo, atraer inversiones y ofrecer oportunidades de desarrollo”.
González agregó que el sector agropecuario defiende las regulaciones basadas en ciencia, el comercio abierto sin barreras innecesarias, el acceso a nuevas tecnologías, el fortalecimiento de sanidad agropecuaria y la gestión sostenible de agua, suelos, bosques y biodiversidad.
Keith Currie, quien integra una familia dedicada al campo durante ocho generaciones y es presidente de la Federación Canadiense de Agricultores (CFA), destacó que la producción de alimentos enfrenta tiempos de incertidumbre no solo por la cuestión meteorológica, sino también por las disrupciones en el comercio y las cadenas de valor.
“El IICA puede cumplir un rol central en los foros ambientales para incorporar estas cuestiones y consolidar un cambio que ya se fue insinuando en las últimas COP”, afirmó.
Por su lado, Felipe Spaniol, en nombre de la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), señaló que es crucial que los intereses del agro sean defendidos y reclamó posturas unificadas de los gobiernos: “hay que lograr que los ministerios de Agricultura y Ambiente vayan a las COPS con metas de trabajo conjuntas”, sostuvo.




